Las claves secretas de un estilo de vida playero

Textil, restorans, sanitarios, J.O.D.A. y hasta argot: una compilación no de canciones sobre aquellos productos y servicios donde el turista pone un mango, o no.

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Baratella, la estrella de mar de la gastronomía momentánea, dio presente cuando tomaron lista aunque ocurrió durante las vacaciones

Llega el calor y, para muchos, es lo mismo que hablar de arena gruesa, mar oscuro, viento del sur, lluvia de abril, y una siesta en la carpa 102 del segundo patio, preguntar por Tito. Para otros humanos, sin embargo, la historia hace una rabona. ¿Qué temas pegan más? ¿Dónde se come un buen pollo a la sal? ¿Cuál outfit hay que lucir entre las 18 y las 18.30 hs GMT? ¿Hay un point que no podés perderte y lo hallás? Son preguntas de rigores entre los fanáticos del estilo de vida playero, que dan vueltas en el aire hasta acurrucar, como aquel chal hilado en Bali, este arranque de temporada con poca luz. El concentrado, quizá jugo, de personas, terrenos con agua estancada, platos para compartir, decoración, movidas nocturnas y situaciones no incómodas. Se erigen como, dijo un periodista sin esquivar la cacofonía, aspiracionales sociales del año nuevo. Algunas ondas ya vienen remixadas desde Ibiza, seis meses atrás. ¡Sí! Señoras, señores, adultos, niños, profesores de gimnasia aqua y querendones, arrancaron los diez días de disfrute. Mostrate, parecé, con máscara, con dentadura, todo eso se cifra en una serie de actos que poco nos hablan de la época que transitamos. Para confundirnos más.

En otra década la moda estaba más disponible. Podíamos ver una calcamonía en forma de cisne sobre el pecho de una señorita, decir son los ochenta. Mirábamos un Mehari, no nos dábamos cuenta de nada. Vibraba Old Ways, su dancefloor reproducía música movida, te podías avivar ¡son los noventa escurridizos!. ¿Ahora? Hay que zambullirse en aguas más café con leche. Pequeños cristales de sentido pueden refractar el estilo de un veraneante.

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Naranja, es un fuego

En forma de anticipación, con un catalejo entre los ojos y y el Tokk´o en el pecho, afirmamos que 2016 parece rodar en derredor de varias elecciones del buen comer, hipocalórico. En tanto propuesta light, diet y al fresco, el caballo ganador lo monta Baratella, cónclave papal muy esperado en los atardeceres frente al muelle, que precisa una mano o dos de pintura al látex (el muelle). La ropa que se pone quien está de vacaciones es a la vez íntima y arriesgada, pero lamentablemente copiada de Forever Sixty-Four. Desde un verano al sur de Europa, amerizaron estridentes y originales: nunca visto jamás, el flúo para las biquinis, las ojotas de tres dedos y el buzo de Lightning Bolt atado a la cintura. Nos comenta Lillie, gran lectora de las revistas de tendencia: cuando visita Cap Fed, de parada en el kiosco del Alvear Palace, recuerda y olvida moldería y accesorios de metal dorado. Acá mismo, acá en nuestra playa, las chicas eligen el blanco sábana o mantel, usan plumaje entre los cabellos desteñidos, se clavan flores en la frente y se raspan con los tallos y las espinas, lucen gorras de lana equivocadas, botas El Charro, por nombrar algun que otro tip. No propina.

 

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Otra vez rompen las bolas con esto del yoga

Este veranazo, una de las postales (ya nadie manda) más repetidas ante el mar son las clases de yoga al mediodía. Medio plato de rabas después, no se recuerda ninguna de las flexiones corporales y aparecen los alikales. Saludo al sol, con el hígado a la miseria.

Si hablamos. Si decimos algo. Si nos miramos a los ojos en la noche más oscura del centro, frente a Mr. Bajón y sus churros, el tiempo se nos escurre entre los dedos. Podemos afirmar pero no firmar que las fiestas en casas son top. Top ten o toys. El concepto parece sólido: hosting (no gratis) en una casa particular, con poca gente pero beia, muebles y boisserie, un rincón exclusivo. Marcas de primera línea en góndola como fideos Manera o aguas Magna eligen al anfitrión, contratan dos o tres famosos que llevan sus propios celulares, se sacan fotos, las publican, es una porquería pero parece bárbaro. Eso sí: las disco todavía son classique, un must, y un ought to. Dicen que los eventos o fiestas de música dance repletos de seres con gel en el pelo y remera no dedos en V seguirán. Entre copas y vasos, volvió con tutti el Gin Tonic. Se olvidaron los frutos rojos, no hay más uva, no cuentes lo que viste en los jardines el sueño acabó, estas grosellas duraron más de la cuenta como chiste. Será ya tiempo de bananas del Ecuador y cosas chinas. La caída del sol (con lentes ídems) abre la ventana del baño otra vez al yoga che corténla ya ¿no? con esta pantomima vayan al gimnasio. La automedicación brilla como otro hábito saludable.

Incluso en la lengua, o en el lenguaje de las marcas que ponen guita durante solo diez días para luego arriar banderas y rajarse, hay joda. Entonces, palabrotas como “encantador” resaltan en estas semanas que en verdad nos entregan una pobreza de ideas que ni te cuento. Pero ojo. Esto es solo aquello que nos pareció y algo de lo que nos contaron. Porque la semana entrante, si nos leés y te guiás por este artículo, no va a quedar nadie, ni siquiera nudistas. Para avivarte, de una vez y para siempre sobre los highlights de verano, pasate un rato más leyendo esta infumable sucesión de pavadas imperdibles que definen lo que constituye el “lifestyle, bitch

1. Oufit tan básico como el hidróxido de calcio (Ca(OH)2)

Lillie, nuestra amiga tendenciosa que anda siempre en el kiosco del Alvear y fisgonea, es la que corresponde. Habla, sobre moda que pasó en las islas de una España que se transforma. Ella, adelantada pero no del reino, impone sin sangre ni fuego su miradaza. “Lo que vi, la verdad verdad, medio berreta. Otra vez dale que dale con flúo en todo lo que es playa y pesca, camperas de tela de avión para hombres y pibas, mujeres y pendejos. Musculosas, bolsos tipo arrugados, mochilas de la Proveeduría Deportiva, y un reloj, sin pilas”, nos dice al oído entre mate y mate lavado. Con respeto y respecto al estilo mascu, continúan y no cesan las ya cansinas barbas con toque de tintura caoba, anteojos de marco redonditos sin solari que vuelve en marzo, y short de rayas desiguales onda marinero en el puerto. Para las namis, mucho andar en bolas, blusa con despoje, otra vez la cantinela del blanco, el plumaje de algún pato, y los marcadores pastel. “En Menorca había coronas de flores finitas no muy finas, pelo largo trenzado, mucho fleco y ecocuer. Nada que ver con lo que el gran Miguel Cantilo vio en los setenta”, nos comenta, azorada.

¿Cómo traducimos esto al mar de acá? Para empezar, en los elementos que vuelven para el burro de arranque de este verano atrasado. Biquinis, maillot y ojotas Adilette de una tira de cola en color flúo, fleco, bluyín, encaje, falda suelta, el sombrero de un cowboy de juguete. Mucho detalle de cinta, bordado y stress, al mango. También se ven ponchos y tejidos gruesos de lana, al igual que bolsos indonesios y tailandeses de colores encendidos. Según nos dicen, para la playita vale tudo, como lucha, a no reprimirse con esa camisola sueltona que nos regalaron para reyes. Ahora: el blanco, la crema rusa y el hueso molido predominan, al igual que los maxisoleros en gasa ISO 90001, seda Baricco, y género rugoso como la farsa. ¨Hoy, la mano del estilo de vida viene jodida porque se gira de a ratos 180 grados y necesitás llevar con vos un transportador. Antes podías ir a Blanco y Negro o Arenas, comprarte un conjunto y listo. Hoy el “deber ser” es mucho más riguroso, lo que somos es lo que consumimos, no nuestro propio self. Mostrá un ticket no fiscal y van a saber qué sos”, explica la fashion victim Ashes to Ashes. Entre sus musn´t del verano 2016 están las gafas de sol Cacho Sport, con sede en Córdoba (al 1800) y las alpargatas Ni Cuenta Me di, que tiene entre sus fans a todo el staff de FM Costa.

2. Tres tipos de gastronomía que parecen originales pero no eran

Baratella, acá en Gorriones esquina Romería, se perfilaba como “la” estrella tropical, aunque sin estación seca. Este restorán clásico de hotspots wifi con clave Barat2016ABZ (anotala), ya tenía sedes en New York y Mónaco pero todavía no firmaron contrato de alquiler, aunque el sitio web en flash las asegure, juguetonas. Abrió al fondo del Hotel Playa con su mesa internacional y los prometedores sunset organizados por la relacionista pública Clara Boyaba.

Si hablábamos de catering, aunque poco interesa, gana como en aquel #Carping el finger foodeo: mini paty, minirraciones de arroz con pollo, miniplatos de pasta al dente de oro, todo pequeño, variado y muy goma. Ahora bien. El furor de este sol en términos de alimentación, que jamás como el flúo había mencionado nadie nunca antes, es el emplataje de vegetales, orgánico, y una novedad: el raw food. ¿Qué es eso? Nos suena como campana pero pasó tanto tiempo que nos olvidamos y lo podemos presentar como vedet.

¿Me pasás la data? No sé. A tres cuadras de Muelle Bar, podés encontrarte si abrís los ojos ya que está tras tupidas tipas, con Rancho Green Organic Natural Market. Abrió este año, y parece que hasta febrero tira. Mas allá del turista errado convoca a connacionales que están metidos en esta gansada, pero nadie es “fanático” (aún falta preguntar, pero suponemos) y al salir de ahí se comieron un pancho y una coca

3. Los tragos largos que se imponen a la fuerza

El summer, o verano, levanta en la cresta de su gallo drinks como refresco y más que nada, exotiques. Tiques, Tiki, no es lo mismo. La mayoría en diputados pero no en el senado tiene basamentos de licor de naranja cortada con cuchillo, caña local, o vino (fino). Los frutos rojos otra vez man, dieron lugar a fruta que no conocíamos, como el Lee-Chi, la ananá, el kiwi, el limao y atención: muchas flores comestibles. De ellas tampoco sabíamos nada, solo que en Morizono hace dos décadas estaban presentes, brillando siempre. “Si me vas a hablar de alcohol, y de eso la sé lunga, la estrella es Germán (un licor de la flor del ceibo, conocela), que va súper bien con estos ejemplares desconocidos. El gin tonic también regresó aunque solo se había tomado vacaciones, con originales e impuras gestaciones: pepino el 88, pomelo rosado, romero salteño, lemongrass A, jengibre o cilantro”, dice Lucien, que nos pasó su página pero la olvidamos.

El tender Sebastián Massini, por su arte y por su parte, es autor de uno de los tragos de “la carta” del verano: Hesperidina + Campari + juego de pomelo exprimido + limón sin pelar + dulce de membrillo + un toque de Jaeger (no Mick), decoración con hojas cánson, chicle de menta y mascarón de proa.

4. La Vida es Sanidad

Muy, muy far away so close quedaron los excesos de otros tiempos, de dársela con todo. Este verano la playa apuesta todo a rojo, no colorado, y gana, con el yoga y ya van tres veces que rompemos con esto del yoga gente. Clases partículares del Método Rosé, sesiones de medicación sobre lo cara que está la mahonesa en el Devoto, alimentación sin sabor (casi nunca, casi siempre, sin grasa pero grasa) y licuados que hacen la vez del clericó de sidra. “Hoy, justo hoy, los que aman el buen vivir pero nunca supieron del maestro Brascó, quieren desde oh natureza alcanzar estratos simples, pasar un rato agradable pero plomo. Surge del cotidiano, pero si es mejor gratis que así lo sea.  Cuidarse puede ser excelente excusa para el exceso moderado, y así es la lista de los productops: espirales para mosquitos, cal, leche de vaca activada, jugos detox concentrados. Alimentación consciente, pero no demasiada”, propone Mario Morón, a cargo de Acción Agencia de Eventos.

5. Salidas nocturnas

Sabemos que  los clásicos reductos como Rock Stone Tijera y Morena Club seguirán marcando la pauta de la noche. Sabemos todo y para lo demás tiramos fruta tropical como kiwi. Se sale fuerte, pero en casa, mucho más que años pasados, y nos preguntamos ¿Será salir? Es muy bueno ir a la pesca de espacios reducidos, y en ese plan cambiar los muebles de lugar puede ser alta opción. Queremos buen servicio a la mesa, queremos buen licor, queremos amigos, y si en el patio mejor. Hace rato (diecisiete veranos) que las fiestas privadas vienen copando la parada más allá de rincón del indio de muchos lugares para el turismo, las marcas que saben van atrás, financieras. Crean conceptos de hosting en casas de particulares, cumpliendo algún dress code y asegurándose así de rodearse de gente que puede resultar “familiar” para muchos. Nada que agregar, está todo a la vista.

6. Bellas y Fuertes

El último grito de la moda del maquillaje en la cara son los “labiales” (antes se decía lápiz labial y ahora ya no, es triste) extra yerba mate en colores tiera. De verdad, eh. La base tradicional se reemplaza con pre base tonalizadora. Otra vez, de verdad, esto no es mentira, no es engaño. Se ajusta la cosa al nuevo color caribe que trajo el embajador ante Panamá. Sin su sombrero.

Para ojo, los colores son tierra lavados, pero no te los pases por ahí sin cerrar párpados. “Se busca un efecto natural aunque para testear cada producto hay que dañar otra especie no humana, son cosas industriales. Por el lado de fragancia, te recomiendo I Love Haters, de Marraschino, re fresca y sin personalidad”, expone Ashes To Ashes, la consultoría de moda.

7. Música bajo el sol

Para la disc jockey Caro Cuor, los temas que no van a faltar en la tempo, si es que los bajan en WAV y se pueden escuchar sin demasiada compresión, son a saber si sabés en tu playlist: “No siento el cuerpo” de Finde, que fue furor casi todo el año hasta que se cortó porque no hubo más sobres. “Nadie me ama como vos me amabas antes” ft. Jazmín del País. “Deseas Desearnos” de Jason Derulo (se llama así). “Frecuencia a Modular” ft. Janeiro, Realidad, y “Apoyate” ft. Radio Láser.

FM Costa vaticina un año con buen tiempo, algunos problemas de salinidad, y algo aburrido. De 0 a 6 brilla “Medialunas de Medianoche” donde todo es charla. Ameno.

8. Sobre ruedas

La motoneta es un clásico de todos los tiempos, salvo uno, precisamente. Esta vez se reinventa a través de, escuchen bien porque no es joda esto, un mix de lifestyle y hasta toques artísticos. En las afueras de Buenos Aires, en rincones como el Garage Martínez, que es en Olivos, hay grupos de tipos barbudos, tatuados y con mucha onda que este verano, este sí, se disponen a copar las rutas de la playa. En el garaje, están todos en el primer piso, y pagan por hora, sin estadía. “Para los hombres amantes del estilo de vida, tener moto es novedoso, es interesante. En el país hay una movida de motos que nacen en China y de ahí van directo a la customización a medida, como un traje. El sastre ama el tuneo y ama la nafta, ama el aceite, ama el agua, ama las llamas. Si vos te olvidás de la figura del tipo en moto tradicional, podés agarrar una scooter vintage lover, que también es ideal. Suma al público femenino, igual que el mar de fondo, que también era un programa de tele. No había motos. Pero estaba Evaristo Hurtado” dice un pibe que pasaba por ahí con una remera lisa como el viento.

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