Llega CosTV a todos los televisores del país

La televisión, señoras y señores, cumplió sesenta años de luz en el territorio argentino. Fue Eva Perón, nuestra querida actriz abanderada, que la dejó bien alto e inaugurada. Pasaron Pinky, pasó así Cacho Fontana, pasó el Negro Brizuela Méndez, pasó Guido Kaczka. Ahora, es el turno de CosTV, nuestro primer canal completo en el mar argentino, que será re-transmitido (no siempre en simultáneo) por otras señales de Argentina. Tendremos la honrosa presencia de “Mary”, quien condujo ricas comidas desde la mesa en Vivo Pinamar Noticias, una serie animada violeta por estas playas con la dirección artística de nuestro propio pulpo, y las imágenes en directo, todas, de COSTA ROCK DOS MIL DOCE, a puro verano de arena caliente.

Feliz Antenas!!!

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Un récor de Cabello de Angel

Celebramos con ahínco la gran hazaña del día de la espuma: la ciudad algo lejana pero amiga cercana Villa Gesell celebró su mayor paella anual. Debemos recordar a los concurrentes, que nuestro Cabello de Angel con toques de tomate y sal hoy superó ampliamente todo el sistema propuesto por Municipalidad, en Salteño esq. Eslora. Propusieron cien kilos de fideos puros, una pinta de pimienta, doce hielos, cuarenta cajones de limón verde, sal de mar Azul, coquetos crutones de pan integral y semilla de lenguado, entre otras delicias. Se lanzó, se bebió, se destiló. A fin de la noche, con la galleta raspando el fondo de la olla, nuestro invitados dijeron que estaban satisfechos, chef estimados de cada región, y partieron. Gracias a todos por una jornada a todo hidrato y lípido.

Feliz Salsati!

 

Canto Iodado, Primera Entrega

En esta semana del turismo experto en pasión, que llega a nuestra costa para entregarse a un verano, digamos, sublime y en destaque, recibimos con áurea dignidad la primera entrega de una nouvelle por entregas, sin repetir la palabra entrega una vez más. Es obra pura del autor uruguayo Aldo Mario Tronquet, y la cedió como una publicación porque fue escrita, inspirada y quizá cadena de olvidos, en un parador de nuestro corazón, Siete Egipcios.

Canto Iodado

Eran dos tés de tilo, eran dos fuegos que se reconocían en una ceremonia de distante soledad alrededor de un pino. El pino del amor, amigos, como imán esférico de dos personas que se afirman y vuelan: pero primero, deben seguro, conocerse más. Lunes, comienzo de temporada y cambio de registro a uno coloquial que nos impulsa a vernos, a cuidar de nuestro aspecto, por eso Damián eligió unas ojotas marrones y su remera preferida para encarar la playa al mediodía. Enero, Costa del Tuyú, paraje heroico donde Dammo había pasado otros veranos en otro reino acaudalado y ahora no tenía más nada. El amor había tocado el portero eléctrico, nunca una puerta, para bienvenirlo en sus 25 abriles, y se había ido como helicóptero en busca de leñadores perdidos. O no. Enero, Costa del Tuyú, mediodía final de un día completo, él comía una porción de rabas pero con mostaza, gusto personal, y allí la vio, entre cocacoleros y su tía, que le gritaba “ponete protector, ponete factor 100, ponete”. Ofreció raba. Raba aceptada. Este es apenas el primer minuto de una saga que contrabandea de otras historias porque, sabemos los vecinos y sabemos los seres humanos, que cada historia es la tuya.

(continuará…)