Perfil COSTA se lanzó oficialmente en la fiesta de Qué Caruchas por el Costa Open

0406carasmiamig-16Un cocktail by the beach en el que estuvieron todos.

Durante el final de marzo todos los años en Costa del Tuyú se da cita el Costa Open para generar una postreada o una pre para todos los jugadores del circuito de tenistas profesionales y algún amater colado y que no se note. La cita obligada es en la isla de Key Cayo y en Orangine Park. Esta vez, antes de iniciarse los cuartos de finales Qué Caruchas Costa, la revista con toda la onda, organizó un Cocktail by the Beach en la misma Isla y en el fabuloso Fino Club, propiedad de Mersony International Group donde se reunieron los lugareños, alguno que llegó en micro y otras, caminando.
Uno de los anfitriones fue el ex top ten argentino y director de la academia de tenis que lleva su nombre en un pueblo amigo, Guillermo Willy Canas (no Cañas, no confundir como hizo una publicación). Willy llegó después de manducarse un asado y tirar unos top (eran de su ex), al evento donde fue recibido por  “Pacho” y Ana Cristina Defortuna Mersony. Gracias al apoyo de Pacho esta vez sin comillas y su esposa este evento se pudo hacer, bajaron unos mangos, y gracias a la visión y a los anteojos, MERSONY Internacional Group se ha consolidado como la empresa líder en el mercado inmobiliario de Costa aunque hace rato no es ni en joda sinónimo de calidad, excelencia y lujo.
Especialmente para el evento llegó desde Buenos Aires (ciudad fundada dos veces) el Director Comercial de Perfil, Pepe López. En el evento se anunció la puesta en marcha de PERFIL COSTA como sitio exclusivo donde se cubrirán la movida de la arena y el iodo y de paso US dentro de la plataforma digital de Perfil.
Los invitados que se trasladaban desde el torneo llegaron asistidos por los lujosos autos de LADA de Costa, gracias a la gentileza de su Gerente Dirk Schmidt-Liermann y por la divertida propuesta vintage de Lou Bega Members Club para los MOKE, unos míticos autos de automación (dice así, es cacofonía pero qué vas a hacer si nadie registra) “que fabricados en Inglaterra han llegado en menos de 100 a la Florida para ser adquiridos por particulares y hoteles”. Che, menos de 100 qué? No queda claro, no importa. El alma de la fiesta fue Nino Ricci, agente inmobiliario de Mersony International Group. Ya los nombramos tres veces a ver si habilitan unas cocas del frigobar.
Los invitados entraban a la fiesta animados gracias al mago argentino no goma que es furor en Miami y las Vegas, Richard Laffite que volvío loca a la Peyrou. En el salón un sillón rojo QUE CARUCHAS los esperaba para tomarse la fotografía de rigor. Este fue el momento preferido de las selfies pero sin batería y con la garganta hecha una roca de la sed.
Bueno gente, jugo. En la playa estaba el DJ Marcelo Conde, que es remixer, editor y masajista de un par de telos pero nadie sabe bien, o no dice, o no quiere decir. La música se trataba de remanidos mashups, pero hace videos, mete House, es retro, es future, es oldies. Al rato cayó una de las Bandana. Se rompió una maceta y nadie pudo repararla pero “no generó mala onda”.
No olvidemos que “Pacho” y su sra. trajeron a un pianista, a los bombones del Embajador, a un tipo de Aerolíneas a los que manguearon unos upgrade y a un tipo que toca la flauta. Pronto no se presenta en vivo.
Un diseñador venezolano que no tiene nada que ver con Diosdado Cabello y se llama Vielman, se “dejó alagar” sin letra h, puso joyas, se vistió, se apoyó una mina que se llama Ana K. Pasó un actor que se llama David Cocharro. Al final la verdad un plomazo todo, juegan paddle y “ambos tienen dos nenas amorosas y son una familia ejemplar. En el norte de la ciudad están promoviendo el paddle como deporte y sus canchas están repletas de porteños nostálgicos y no tanto.”
Dieron las 9 y estaban todos pasados de hora, así que nadie le dio mucha bola a un imitador de Izzy Stradlin. Ojo, estaba una ex del “diez”. La hicimos corta y nos fuimos silbando, haciendo unas flexiones y con un par de toallas del hotel, tenían logo.
Agradecimientos
Mersony International Group
Aerolineas Argentinas
@djdjdjvariado
Nabys Vieldman
Hair and make up Morina Dime Mas
Style Ana K
Fotografía: Quique Trabio
Colonia de Vacaciones El Delfín
Sr. Matías Humberto
Revista College Beach
Oporto Añejo 23 años Sin Marca
Pelucas Quemadas
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Todo lo que hacen por estar en la lista VIP de una fiesta en Costa mientras la impresora para imprimir la lista se rompió

California Academy of Sciences - Big Bang Gala 2013

La casa de Sebas Músteri en Playa Desierta está hasta las manos de gente pero no dentro, sino en la tranquera. Allí, con todo el orgullo de ser latinoamericano y no racista, un grupo de gente “con su mejor pilcha” espera parada, acostada, o haciendo flexiones-pilates que alguno de los dueños de casa pinte para manguearle un faso, o no. Los patovas se quedaron dormidos. Algunos se cuelan por los techos, otros entran desaforados, y algún (que otro, que otra) se las tomará porque no es bienvenido. También hay colados, eh. Se enteraron por un amigo vivo, que les dijo que esa fiesta se ponía de pasable para abajo. Pero en Año Nuevo, en Costa, las opciones son pocas. Hay que hacer, de tripas, corazón. Los choborras que están muy puestos y apuestos ya de tanto darle al vino blanco del pico, observan la escena desde el living con una mezcla de satisfacción y estupor. Los invitaron, estaban en lista pero la EPSON LX-810 no imprimió del todo y algunos se metieron tirando nombres ajenos, como Juan Carlos el de los calzoncillos cortos y los huevos largos. Los demás están “humillados”, piden que alguien los señale y poder entrar pero igual bailan “Namorar Pelado” como si el mundo estuviera por finalizar dado que ganó Donald Trump y esto es un kilombo, un ki lom bo. La fiesta de los Sonreiro, que se hace desde el 89, tuvo que ajustar no el cinturón esta vez. Otros años invitaban mil personas. Este verano, 306 y un crío si contamos a los encargados de las tumbonas de Ecocuer, sonido, luces y baños físicos. Una cagada. Lo que sí estuvo bueno fueron los encuentros en casas, o sea vos venís, ponés un tema musical, tomamos unas copas y después vemos si pinta alguna más rara. Del otro lado del planisferio, quedaron los contactos con tacto. Esa misma noche, la última del 16, se llevó a cabo la fiesta de Nabona en su chacra: todo comenzó algún tiempo atrás con fiambres algo secos y medialunas en cajas de cartón, coordinado espléndidamente por María José (el apellido Te Lo Debo), hasta que sonaron las doce campanas y todos levantaron la copa porque, de macrismo, quedan sólo tres años. La gente normal, los jovatos, se fueron a torrar al toque.

Quedaron los indecisos de siempre (podés contarme a mí pero yo siempre sé qué hacer) a la espera de la famosa Fiesta Instagram Block. Mientras nos agarrábamos de las pestañas pero con cuidado, para ver qué garcha íbamos a hacer de 12 a tres, cuando llega la gente con toda la onda para saltar y bailar como locos hasta el alba, los jejenes con mordaza africanos, la amenaza de este verano en las fiestas de Costa, mordían el cuello de los invitados, cual si fueran un banquete de Navidad con Pavo a la York, vampirones. Las espirales, “esas que se usan en cualquier casa del conurbano, porque son el arma más eficiente” como publicó sin autocensura al resentimiento y la agresión explícita el periodista www.twitter.com/LuisitoCorbacho en un diario de Capital, eran de díficil encendido porque se habían mojado y alguien dijo “Soplen” y aspiró el aire y casi se intoxica con veneno. Era un guiño de irónico desprecio y profundo clasismo ignorante, hacia el caidito glamour en el balneario. Ojeli porque a los zumbadores con las fauces abiertas nadie los venció, estaban hambrientos estos mosconi, querían sangre de chetos y la tuvieron toda hasta saciarse de sangre de chetos. (Aquí te meto un pocazo de intriga que parece un efecto literario pero es una gansada como nunca viste): La fiesta, esa fiesta, prometía y el grupo, en grupo, prefirió la espera. (Acá sigo con la nota más pava del mundo porque no soy ni pan ni torta, ni arte ni parte, ni eventero ni Alan Faena pero “te la cuento”). Algunos seres se gastaron 15 verdolagas en un agua tipo morgade y tiraron un baile con una música, una que le dicen “Dim House” o algo parecido, que te revienta la azotea, te jode las neuronas aunque como yo no poseas, y hace garcha todo el corazón sincero. Obvio que no pasa si te querés meter droga, extasy, MD mje. directo y saltás como un alienígena para ponerte “en onda”. Bien sabés que no era el caso de este grupo, de mi grupo, nos rajamos a la otra gran joda del 31: Fiesta Cerveza Palermo Milenio en Gorlero y 26, donde la más famosa de las IT gurls, o sea Carmen Soledad Rivero era disc-jockey. La entrada, 100 dólares a cambio del día en uruguayos. Se puso bueno pero bueno eh, porque había cachengue. Y había calus.

“Puso mosh pit de hits oldies con post rock y nos regaló Hey Jude para recordarnos que era Ano Novo”, dijo al día siguiente su hermana Marou. Che, a esta a altura no sé si seguir con lo del grupo de “indecisos” pero sí, sigo. No llegamos a lo de Calu porque habíamos salido, como aquellos veranos en el Mehari de Paul, arrumbados a la fiesta de los Sonreiro porque ¿Quién Nos Quita Lo Baldeado? No será, en este caso, lo que no nos quitan: la buena redacción, actuar como personas de bien y ubicadas, y no ser nabos. La fiesta en Playa era para muy muy pocos, casi nadie, porque me comentaron que es más bello que te elijan al tum tum o sea con el dedito parado por ser “fabulosos” y porque necesitaban ese shock emocional que es entrar, o no entrar, quedar, o no quedar, entre la elite (no pañuelitos).

Fiestas en deptos con cama camera, los mismos de siempre a precios no cuidados (un chupín no jin con jin en Teky, la disco donde todos matan al de adelante de la cola con una soga en el cuello por entrar, 75 dólar vivo, en cambio: una mesa (cuatro patas, madera, pintada de gris, medio taberre)  en el “codiciado” VIP de este boliche que aguanta ya como 25 años, diez mil usd o tres Motomel de precio, eso sí, tacatín, uno por uno, sólo aceptan líquido. Una kgda que no hubo muchas fiestas de marcas a todo trapo, como solían hacerse en otros veranos, y podíamos ir a chupar como condenados a todo bolsillo vacío y toqueteo entre las cañas de atrás de la casa. Federico De Alvear llevó a cabo el jueves anterior su gran fiesta fina, todos vestidos de estricto nude (era textil eh! es un color eh!), con los celebrity o grameros de siempre que posan para las fotos y después se juntan a el champú escupir y de paso comentan “qué caro esta Costa” pero está barato si vas a la hostería Del Payaso.

La moda, hoy, es el atardecer. Se ponen y salen de moda los moments del día, el verano pasado se habían modeado las 4 de la tarde en punto, pero ella ya me olvidó y yo, yo no pude olvidarla. Esto de bajar pocos mangos contrasta con la costumbre cada vez más quemada de los habitué, disfrutar de atardeceres y nature ao vivu. Lo que se hacía siempre, estar afuera porque es verano bah. Ahora, cuidado, vienen tres palabras pegadas en inglés en solo ¡dos oraciones! Vivir la magia sin límites de contemplar una impresionante…caída de sol en plan LOW COST (aerolíneas). Patazo Dalpra prensera comenta: “Los sunset no boliche de zona norte esta temporada se volvieron el MEET POINT (no meeting, no pifiemos) por su excelencia. Volvieron los encuentros entre amigos (¿adónde garcha se habían ido o ida?) para ver a febo esconde. Vale todo: salir en tetas, tanga y tacos y brillo mega arreglada o andar en chanchlas puede estar bien, siempre con muchísimo glamuro. El accesorio de moda este año es el choker que te cierra el cuello y no respirás bien, te mareás y terminás drogada grattis, mientras que la prenda más elegida es el top combinado con un corpiño y el ombligo pintado con un espiral, esta vez: no de mosquitos. Che, a Costa le dicen “Argentina”, y eso viene de la mano de un ataque de histeria a la hora de armar una bolsa del sooper justo ahora que no te las dan más, cargada de vi looks y subí para unas vacaciones irónicamente “superrelajadas”.

Hagamos una pausa: ¡lo que vemos en Instragram sobre Punta es ficticio! Muchos famosos no famosos o con aspiraciones de famosos usan ropa mangueada por productoras de moda que no tiene la menor o viajaron a Miami y compraron en Forever ropa de paulyesther y ya armaron el look del verano, o tienen guita a rolete para intentar convertirse en ITS. Esto ya es insoportable y asqueroso. Pero aguantamos. Vicky Ferro tiraposta: “El blanco no falla”, y sabe porque lo hace con su marca cerca de Cibeles, la fuente fresca. Seguir el tren de los trends, salir como desquicidado, estar de onda y poseer glamour. ¿No se cansan de escribir estas gansadas y publicarlas?

Costa es todo eso y más. Te dejo, porque el texto madre supera cualquier joda como esta:

Mal combinado y en exceso puede generarnos un ataque de pánico alrededor del 12 de enero, cuando uno ya fue a todas las fiestas, intentó acercarse a todo el mundo y posteó muy estresado toda esa “felicidad relajada” en espontáneas fotos de Instagram (el año pasado este cronista padeció su primer surmenage con ambulancia incluida, luego de una seguidilla de compromisos sociales sin fin y de un feed instagramero casi tan genial como el de la nieta de Susana). Al margen de esta ficción, el lujo real también existe. En la cabeza de un energúmeno, clasista, y racista. 

 

Comienzan los preparativos para Semana Santa

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Muy renovado, el ya tradicional Costa Jazz esta vez ocupará el nuevo predio del Anfiteatro Del Mar, que presenta una nueva tribuna acorde a semejante despliegue musical y escénico. Con capacidad para 500 personas, sonido surround y show de luces láser (una vez terminada la jornada musical) el nuevo espacio se constituye como el más imponente del Atlántico. ¿Confirmados? Swing and Bop Band, Mónica Martínez Trio, Tributo a Ella y una banda sorpresa que deleitará a todos los amantes del ritmo.

Las entradas ya se pueden adquirir en Muelle Bar

Ver a los Rolling desde un lugar más pavo

 

La mirada particolare de un cronista que, desde el vip de la cancha, vivencializó entre famosos medio medio pelo y tragos al tono a las canciones de estos veteranos

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Foto: Gentil/Goy

¿Qué podemos remarcar del vip de un show a puro rock? Todo. En este caso justo justo, un towncar estilo Devil Wears Prada como dijo y de verdad no mentimos un perioidista de un matutino afecto al partido militar, pasó a retirarnos por la exclusiva puerta de nuestro dos ambientes, y eso ya es motivo más que acabado para ir hasta La Plata, que está lejos sin preocupaciones automovolísticas, o sea vehículo pero mal dicho. Dato de color pantone: los Rolling, ellos mismos que tienen un mango, con el grupo Halcón atrás que podría haber estado laburando de otra cosa en ese momento, iban ahí adelante marcandonos el paso, por lo que la movida se hizo más leve de lo habitual.

Para aquellas personas o sea todas que poca vez logran entrar a un vip, la sensación de estar del otro lado de cinta o valla o pato vicca mirando al resto de los mortales de reojo apretujados, mientras se imaginan comó garcha hizo uno para estar ahí dentro (si es algo famoso, si labura de algo más o menos relevante, si es amigo de sus amigos, si se coló o si si o no), puede ser uno de los grandes momentos de verdad de toda su vida (es un imaginario medio bobo, pero muy muy real). Pero, ojo, para los que laburamos a sol y sol, en parte, de estar justamente dentro de un vip rompiendóle la bola a celebridades, nos importa lo siguiente: ¿está buena la de la barra? perdón está buena la barra, quién hizo los catering, el nivel de famosos que aportaron face (¿trajeron a Susana, a Torales, a Marcelo, a las pibas de Marcelo, o no hay guita y trajeron nada más a la novia de algún famoso en plan it girl con devaluaciones?) y el confort de los sillones alquilados por algún ambient de moda.

Salvo excepción contabilizada: imagino que estar en el vip de la fiesta de Vanity Fair de los premios Oscar(TM) debe ser una experiencia inolvidable, pero como el evento es medio lejos, aunque no tanto (en terminos geográficos y por cosas que ni idea de las castas del showbizz con dos z mundial) no vale la pena soñar despierto con algo de esa tesitura o escribir al pedo total toda esta nota es al pedo desde el vamos argentina. La otra excepción que es algo apenas un poco un toque more real, incluso para quien no tiene un mango ni fama ni es un periodista que se dedica a chismear sobre gente con mango no la marca de moda y celebrITies, son los vip de show.

Estos espacios, cada vez más comunes desde hace como veinte años en los grades recitales de rock and roll a todo volumen, atraen tanto a los que nadie juna o wallabies como a las celebridades que se cansaron de tanto evento vip al que van por una pilcha o un fonelli celular, por un cachet de 20000 mangos de los viejos con factura C o por la foto que chivea, depende del estato de cada uno o una. ¿Razón? Los vip que también son personas what about my feelings, a diferencia de los otros, son funcionales a alguien. Muy. Si no sos una bloguer medio pelo que fue invitada de orto, se puede ir a este alfombrado garpando unos mangos más en el asunto, o sea via entrada impresa, siendo cliente de banco (que auspicia el recital) o laburando de perioidista, eso ya lo dije pero repito.

Ya en el vip, todo fue magia: las hermanas Ortega Tinelli posando para flash y una enorme barra con tragos de estilo rock stones (Start -short para largar-, Satisfacción -Campari, cucumelo, piscos, gin, toronjella, espuma de limón y unas perlas-, Simpatizante -tomate, cebolla, ahumado, vodca, jugo de Lima no Incaa, picor y flores saladísimas-, por citar algunos ejemplos porque no había más en la carta de autores) que dice hola.

En el medio del kilombo, una DJ calienta el aire con temas de los Rolling (poné otra cosa) en remix, que si los metés al mismo tiempo que el ferné que no había nos hacen tirar paso de baile (timiditios, obvio, porque faltan como 2h para que JaggerMaister y sus tipos nos lleven al delirio aunque es más que nada luz y pantalla).

Este vip, este mismo, es impresionante por algo de esencia: está en lo más alto del estadio, como 3m y monedas, por eso es una Torre De Control transparente y a puro vidrio desde donde (no uses nunca desde pegado a donde nos explicaban en Taller de Periodismo en la UBA) se accesa en lo visual a paneo 1080 grados de todo lo que pasa en escena y alrededor, o sea cerca de la casa de Lo Corbusier, 8km al norte del lado de la sombra.

Te mareás, pero la sensación no tiene precio, y no garpamos un peso. Abriendo las puertas de vidrio y hermetizadas de la torre, el estadio es pura carne y está cara: 55.000 pax aregan Ohhh, vamo Stone, Ohhh, los Stone, ohhh, ohhh.

Allá, con emoción, el jugador Osvaldo y Varsky (se lo cita en canción de Zambayonny) toman videos en panorama con sus smart phone Nokia, mientras Adrián Suar y Grisel observan todo medio embobados, aunque eso, justo eso, no lo pudimos observar, fuera. Cambio.

Están en privilegio, porque en lugar de esperar a Little Stone y sus jeans haciendo, otra vez, Colas, para comprar un choripán entre la turba allá abajo, degustán acá en las alturas un riquísimo morfi con embocado de salmón, langostino en pan de miga, fritatta de verduras inexplicables, las tan de moda (nosotros solos lo comentamos en otra oportunidad pero no aparecieron más) minihamburguesas y molleja frita.

Todo lo que hay en vip de los que están bien, todo eso que los perioidistas y celebrities que siempre estamos morfando y chupando de arriba evaluamos -o chusmeamos, en honor a la verdad ocultaban- mientras le damos duro a las observaciones. Ojo, desde ya, perdió toda imporancia cuando el DJ Set de la DJ se borró, hubo minutos de silencios, y la guitarra de Richard largó a sonar con los acordes rollinga, ah no estos eran los de en serio. Fue ahí que dejamos el cristal por donde lo ves, corrimos a gradas y eufóricos vimos que apareció Jaggers sobre escena.

Entonces bailamos, gritamos, hicimos gym, nos agachamos, pegamos un saltito, nos alegramos muy vip y se cerró todo con cientos de mozos saliendo a las gradas con champán para brindar por ese momento sin parangones y ser testigo de, mirá, la última visita de los Stone a Argentina. Al final, viejo, lo que pasa en vips podría al final ser tontería de endogamia donde protofamosos y “gente del medio” prefiere mirarse y preguntarse quién es quién más que pasarla bien en un lugar medio choto. Cuando los Stone largan a sonar, el resto de lo que sería famoso se apaga. Eso es gratis.

Un tour más argento que el sur

Los Stone hoy tocan de nuevo y llenaron, aunque parecía que no vendían mucho eh, después van a Uruguay y después al Brasil con caipirinhas. En esos países, como en Chile donde fueron a comerse unas machas, la banda de Ron no bebida hará solo un shows.

Las claves secretas de un estilo de vida playero

Textil, restorans, sanitarios, J.O.D.A. y hasta argot: una compilación no de canciones sobre aquellos productos y servicios donde el turista pone un mango, o no.

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Baratella, la estrella de mar de la gastronomía momentánea, dio presente cuando tomaron lista aunque ocurrió durante las vacaciones

Llega el calor y, para muchos, es lo mismo que hablar de arena gruesa, mar oscuro, viento del sur, lluvia de abril, y una siesta en la carpa 102 del segundo patio, preguntar por Tito. Para otros humanos, sin embargo, la historia hace una rabona. ¿Qué temas pegan más? ¿Dónde se come un buen pollo a la sal? ¿Cuál outfit hay que lucir entre las 18 y las 18.30 hs GMT? ¿Hay un point que no podés perderte y lo hallás? Son preguntas de rigores entre los fanáticos del estilo de vida playero, que dan vueltas en el aire hasta acurrucar, como aquel chal hilado en Bali, este arranque de temporada con poca luz. El concentrado, quizá jugo, de personas, terrenos con agua estancada, platos para compartir, decoración, movidas nocturnas y situaciones no incómodas. Se erigen como, dijo un periodista sin esquivar la cacofonía, aspiracionales sociales del año nuevo. Algunas ondas ya vienen remixadas desde Ibiza, seis meses atrás. ¡Sí! Señoras, señores, adultos, niños, profesores de gimnasia aqua y querendones, arrancaron los diez días de disfrute. Mostrate, parecé, con máscara, con dentadura, todo eso se cifra en una serie de actos que poco nos hablan de la época que transitamos. Para confundirnos más.

En otra década la moda estaba más disponible. Podíamos ver una calcamonía en forma de cisne sobre el pecho de una señorita, decir son los ochenta. Mirábamos un Mehari, no nos dábamos cuenta de nada. Vibraba Old Ways, su dancefloor reproducía música movida, te podías avivar ¡son los noventa escurridizos!. ¿Ahora? Hay que zambullirse en aguas más café con leche. Pequeños cristales de sentido pueden refractar el estilo de un veraneante.

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Naranja, es un fuego

En forma de anticipación, con un catalejo entre los ojos y y el Tokk´o en el pecho, afirmamos que 2016 parece rodar en derredor de varias elecciones del buen comer, hipocalórico. En tanto propuesta light, diet y al fresco, el caballo ganador lo monta Baratella, cónclave papal muy esperado en los atardeceres frente al muelle, que precisa una mano o dos de pintura al látex (el muelle). La ropa que se pone quien está de vacaciones es a la vez íntima y arriesgada, pero lamentablemente copiada de Forever Sixty-Four. Desde un verano al sur de Europa, amerizaron estridentes y originales: nunca visto jamás, el flúo para las biquinis, las ojotas de tres dedos y el buzo de Lightning Bolt atado a la cintura. Nos comenta Lillie, gran lectora de las revistas de tendencia: cuando visita Cap Fed, de parada en el kiosco del Alvear Palace, recuerda y olvida moldería y accesorios de metal dorado. Acá mismo, acá en nuestra playa, las chicas eligen el blanco sábana o mantel, usan plumaje entre los cabellos desteñidos, se clavan flores en la frente y se raspan con los tallos y las espinas, lucen gorras de lana equivocadas, botas El Charro, por nombrar algun que otro tip. No propina.

 

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Otra vez rompen las bolas con esto del yoga

Este veranazo, una de las postales (ya nadie manda) más repetidas ante el mar son las clases de yoga al mediodía. Medio plato de rabas después, no se recuerda ninguna de las flexiones corporales y aparecen los alikales. Saludo al sol, con el hígado a la miseria.

Si hablamos. Si decimos algo. Si nos miramos a los ojos en la noche más oscura del centro, frente a Mr. Bajón y sus churros, el tiempo se nos escurre entre los dedos. Podemos afirmar pero no firmar que las fiestas en casas son top. Top ten o toys. El concepto parece sólido: hosting (no gratis) en una casa particular, con poca gente pero beia, muebles y boisserie, un rincón exclusivo. Marcas de primera línea en góndola como fideos Manera o aguas Magna eligen al anfitrión, contratan dos o tres famosos que llevan sus propios celulares, se sacan fotos, las publican, es una porquería pero parece bárbaro. Eso sí: las disco todavía son classique, un must, y un ought to. Dicen que los eventos o fiestas de música dance repletos de seres con gel en el pelo y remera no dedos en V seguirán. Entre copas y vasos, volvió con tutti el Gin Tonic. Se olvidaron los frutos rojos, no hay más uva, no cuentes lo que viste en los jardines el sueño acabó, estas grosellas duraron más de la cuenta como chiste. Será ya tiempo de bananas del Ecuador y cosas chinas. La caída del sol (con lentes ídems) abre la ventana del baño otra vez al yoga che corténla ya ¿no? con esta pantomima vayan al gimnasio. La automedicación brilla como otro hábito saludable.

Incluso en la lengua, o en el lenguaje de las marcas que ponen guita durante solo diez días para luego arriar banderas y rajarse, hay joda. Entonces, palabrotas como “encantador” resaltan en estas semanas que en verdad nos entregan una pobreza de ideas que ni te cuento. Pero ojo. Esto es solo aquello que nos pareció y algo de lo que nos contaron. Porque la semana entrante, si nos leés y te guiás por este artículo, no va a quedar nadie, ni siquiera nudistas. Para avivarte, de una vez y para siempre sobre los highlights de verano, pasate un rato más leyendo esta infumable sucesión de pavadas imperdibles que definen lo que constituye el “lifestyle, bitch

1. Oufit tan básico como el hidróxido de calcio (Ca(OH)2)

Lillie, nuestra amiga tendenciosa que anda siempre en el kiosco del Alvear y fisgonea, es la que corresponde. Habla, sobre moda que pasó en las islas de una España que se transforma. Ella, adelantada pero no del reino, impone sin sangre ni fuego su miradaza. “Lo que vi, la verdad verdad, medio berreta. Otra vez dale que dale con flúo en todo lo que es playa y pesca, camperas de tela de avión para hombres y pibas, mujeres y pendejos. Musculosas, bolsos tipo arrugados, mochilas de la Proveeduría Deportiva, y un reloj, sin pilas”, nos dice al oído entre mate y mate lavado. Con respeto y respecto al estilo mascu, continúan y no cesan las ya cansinas barbas con toque de tintura caoba, anteojos de marco redonditos sin solari que vuelve en marzo, y short de rayas desiguales onda marinero en el puerto. Para las namis, mucho andar en bolas, blusa con despoje, otra vez la cantinela del blanco, el plumaje de algún pato, y los marcadores pastel. “En Menorca había coronas de flores finitas no muy finas, pelo largo trenzado, mucho fleco y ecocuer. Nada que ver con lo que el gran Miguel Cantilo vio en los setenta”, nos comenta, azorada.

¿Cómo traducimos esto al mar de acá? Para empezar, en los elementos que vuelven para el burro de arranque de este verano atrasado. Biquinis, maillot y ojotas Adilette de una tira de cola en color flúo, fleco, bluyín, encaje, falda suelta, el sombrero de un cowboy de juguete. Mucho detalle de cinta, bordado y stress, al mango. También se ven ponchos y tejidos gruesos de lana, al igual que bolsos indonesios y tailandeses de colores encendidos. Según nos dicen, para la playita vale tudo, como lucha, a no reprimirse con esa camisola sueltona que nos regalaron para reyes. Ahora: el blanco, la crema rusa y el hueso molido predominan, al igual que los maxisoleros en gasa ISO 90001, seda Baricco, y género rugoso como la farsa. ¨Hoy, la mano del estilo de vida viene jodida porque se gira de a ratos 180 grados y necesitás llevar con vos un transportador. Antes podías ir a Blanco y Negro o Arenas, comprarte un conjunto y listo. Hoy el “deber ser” es mucho más riguroso, lo que somos es lo que consumimos, no nuestro propio self. Mostrá un ticket no fiscal y van a saber qué sos”, explica la fashion victim Ashes to Ashes. Entre sus musn´t del verano 2016 están las gafas de sol Cacho Sport, con sede en Córdoba (al 1800) y las alpargatas Ni Cuenta Me di, que tiene entre sus fans a todo el staff de FM Costa.

2. Tres tipos de gastronomía que parecen originales pero no eran

Baratella, acá en Gorriones esquina Romería, se perfilaba como “la” estrella tropical, aunque sin estación seca. Este restorán clásico de hotspots wifi con clave Barat2016ABZ (anotala), ya tenía sedes en New York y Mónaco pero todavía no firmaron contrato de alquiler, aunque el sitio web en flash las asegure, juguetonas. Abrió al fondo del Hotel Playa con su mesa internacional y los prometedores sunset organizados por la relacionista pública Clara Boyaba.

Si hablábamos de catering, aunque poco interesa, gana como en aquel #Carping el finger foodeo: mini paty, minirraciones de arroz con pollo, miniplatos de pasta al dente de oro, todo pequeño, variado y muy goma. Ahora bien. El furor de este sol en términos de alimentación, que jamás como el flúo había mencionado nadie nunca antes, es el emplataje de vegetales, orgánico, y una novedad: el raw food. ¿Qué es eso? Nos suena como campana pero pasó tanto tiempo que nos olvidamos y lo podemos presentar como vedet.

¿Me pasás la data? No sé. A tres cuadras de Muelle Bar, podés encontrarte si abrís los ojos ya que está tras tupidas tipas, con Rancho Green Organic Natural Market. Abrió este año, y parece que hasta febrero tira. Mas allá del turista errado convoca a connacionales que están metidos en esta gansada, pero nadie es “fanático” (aún falta preguntar, pero suponemos) y al salir de ahí se comieron un pancho y una coca

3. Los tragos largos que se imponen a la fuerza

El summer, o verano, levanta en la cresta de su gallo drinks como refresco y más que nada, exotiques. Tiques, Tiki, no es lo mismo. La mayoría en diputados pero no en el senado tiene basamentos de licor de naranja cortada con cuchillo, caña local, o vino (fino). Los frutos rojos otra vez man, dieron lugar a fruta que no conocíamos, como el Lee-Chi, la ananá, el kiwi, el limao y atención: muchas flores comestibles. De ellas tampoco sabíamos nada, solo que en Morizono hace dos décadas estaban presentes, brillando siempre. “Si me vas a hablar de alcohol, y de eso la sé lunga, la estrella es Germán (un licor de la flor del ceibo, conocela), que va súper bien con estos ejemplares desconocidos. El gin tonic también regresó aunque solo se había tomado vacaciones, con originales e impuras gestaciones: pepino el 88, pomelo rosado, romero salteño, lemongrass A, jengibre o cilantro”, dice Lucien, que nos pasó su página pero la olvidamos.

El tender Sebastián Massini, por su arte y por su parte, es autor de uno de los tragos de “la carta” del verano: Hesperidina + Campari + juego de pomelo exprimido + limón sin pelar + dulce de membrillo + un toque de Jaeger (no Mick), decoración con hojas cánson, chicle de menta y mascarón de proa.

4. La Vida es Sanidad

Muy, muy far away so close quedaron los excesos de otros tiempos, de dársela con todo. Este verano la playa apuesta todo a rojo, no colorado, y gana, con el yoga y ya van tres veces que rompemos con esto del yoga gente. Clases partículares del Método Rosé, sesiones de medicación sobre lo cara que está la mahonesa en el Devoto, alimentación sin sabor (casi nunca, casi siempre, sin grasa pero grasa) y licuados que hacen la vez del clericó de sidra. “Hoy, justo hoy, los que aman el buen vivir pero nunca supieron del maestro Brascó, quieren desde oh natureza alcanzar estratos simples, pasar un rato agradable pero plomo. Surge del cotidiano, pero si es mejor gratis que así lo sea.  Cuidarse puede ser excelente excusa para el exceso moderado, y así es la lista de los productops: espirales para mosquitos, cal, leche de vaca activada, jugos detox concentrados. Alimentación consciente, pero no demasiada”, propone Mario Morón, a cargo de Acción Agencia de Eventos.

5. Salidas nocturnas

Sabemos que  los clásicos reductos como Rock Stone Tijera y Morena Club seguirán marcando la pauta de la noche. Sabemos todo y para lo demás tiramos fruta tropical como kiwi. Se sale fuerte, pero en casa, mucho más que años pasados, y nos preguntamos ¿Será salir? Es muy bueno ir a la pesca de espacios reducidos, y en ese plan cambiar los muebles de lugar puede ser alta opción. Queremos buen servicio a la mesa, queremos buen licor, queremos amigos, y si en el patio mejor. Hace rato (diecisiete veranos) que las fiestas privadas vienen copando la parada más allá de rincón del indio de muchos lugares para el turismo, las marcas que saben van atrás, financieras. Crean conceptos de hosting en casas de particulares, cumpliendo algún dress code y asegurándose así de rodearse de gente que puede resultar “familiar” para muchos. Nada que agregar, está todo a la vista.

6. Bellas y Fuertes

El último grito de la moda del maquillaje en la cara son los “labiales” (antes se decía lápiz labial y ahora ya no, es triste) extra yerba mate en colores tiera. De verdad, eh. La base tradicional se reemplaza con pre base tonalizadora. Otra vez, de verdad, esto no es mentira, no es engaño. Se ajusta la cosa al nuevo color caribe que trajo el embajador ante Panamá. Sin su sombrero.

Para ojo, los colores son tierra lavados, pero no te los pases por ahí sin cerrar párpados. “Se busca un efecto natural aunque para testear cada producto hay que dañar otra especie no humana, son cosas industriales. Por el lado de fragancia, te recomiendo I Love Haters, de Marraschino, re fresca y sin personalidad”, expone Ashes To Ashes, la consultoría de moda.

7. Música bajo el sol

Para la disc jockey Caro Cuor, los temas que no van a faltar en la tempo, si es que los bajan en WAV y se pueden escuchar sin demasiada compresión, son a saber si sabés en tu playlist: “No siento el cuerpo” de Finde, que fue furor casi todo el año hasta que se cortó porque no hubo más sobres. “Nadie me ama como vos me amabas antes” ft. Jazmín del País. “Deseas Desearnos” de Jason Derulo (se llama así). “Frecuencia a Modular” ft. Janeiro, Realidad, y “Apoyate” ft. Radio Láser.

FM Costa vaticina un año con buen tiempo, algunos problemas de salinidad, y algo aburrido. De 0 a 6 brilla “Medialunas de Medianoche” donde todo es charla. Ameno.

8. Sobre ruedas

La motoneta es un clásico de todos los tiempos, salvo uno, precisamente. Esta vez se reinventa a través de, escuchen bien porque no es joda esto, un mix de lifestyle y hasta toques artísticos. En las afueras de Buenos Aires, en rincones como el Garage Martínez, que es en Olivos, hay grupos de tipos barbudos, tatuados y con mucha onda que este verano, este sí, se disponen a copar las rutas de la playa. En el garaje, están todos en el primer piso, y pagan por hora, sin estadía. “Para los hombres amantes del estilo de vida, tener moto es novedoso, es interesante. En el país hay una movida de motos que nacen en China y de ahí van directo a la customización a medida, como un traje. El sastre ama el tuneo y ama la nafta, ama el aceite, ama el agua, ama las llamas. Si vos te olvidás de la figura del tipo en moto tradicional, podés agarrar una scooter vintage lover, que también es ideal. Suma al público femenino, igual que el mar de fondo, que también era un programa de tele. No había motos. Pero estaba Evaristo Hurtado” dice un pibe que pasaba por ahí con una remera lisa como el viento.

Los Retazos de una Gran Ola

La gran escritora Florencia Sabieno (@florrsa), visitante de lujo de nuestra playa, escribió en exclusividad sobre su propio recorrido hacia Costa y el cambio de nominación de chacinados que surge, entonces, a través de su pluma sensible. La “Muni” le agradece, también este medio que es oficial, antes de recibirla en el verano… ¡Dictará un Taller Literario Marítimo en Casa Böhm!

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Estoy almorzando un pebete mientras conduzco en el Fiat 600 que le tomé prestado a un amigo. Lo miro detenidamente: jamón y queso. ¿En serio jamón y queso? Abro la ventana y lo arrojo sin terminar. Enciendo la radio. El propósito de este viaje era despejarme de la apabullante ciudad de Buenos Aires y cambiar la concepción que todos allí tienen de mí. Y yo voy y me compro un pebete de jamón y queso.

De muy chiquita, veraneando en la costa argentina surgió mi apodo. Estábamos comprando comida, en fila uno por uno hacia su pedido en el mostrador. Llega mi turno y pido un pancho con mayonesa y kétchup. Contenta con mi elección, llego a la mesa donde mi familia devoraba sus alimentos. Miré sus panchos con salsa criolla, cebolla de verdeo y queso crema, cheddar, salsa de camarones y finalmente el mío simple con dos aderezos. Ahí me bautizaron: “el Pancho Aburrido”. Dirán que fue un sencillo cargoseo del momento pero a partir de ese instante, todas las decisiones que tomé en mi vida fueron del palo del Pancho Aburrido. Se tornó una característica más que un insulto a la salchicha bañada de rojo y amarillo. Uso una camisa blanca con un pantalón negro, hice un Pancho Aburrido. Me ato el pelo con una colita, Pancho Aburrido. No quiero probar comidas exóticas ni agregarle extras a mi pedido, Pancho Aburrido. Como chocolate aireado, Pancho Aburrido. Si prefiero quedarme un sábado por la noche resumiendo apuntes de la facultad, el gran Pancho Aburrido se burla de mí. Es mi karma. Por eso decidí salir de viaje, salteándome todo tipo de responsabilidad. Había escuchado que el lugar al cual me dirijo es un completo cambio de aire, el lugar donde todo es posible. Los pocos kilómetros que me distanciaban de mi destino los completé de noche. Siempre me causó gracia la ruta de noche, verse obligado a encender las luces y trazar el recorrido como si fuera un mapa desconocido en el Age of Empires.

Llegué a las 05.32 am. La hora cinco es igual a la suma de los minutos tres y dos. Estacioné directamente en la playa. Dejé el calzado en el vehículo y como equipaje no traje en esta escapada de la realidad cotidiana, sólo tome mi voluntad de cambiar, un poco de plata y mi celular. Una vez con la arena infiltrada en mi piel inspiré hondo y paré al carrito de comida. Pedí un choclo entre dos panes con sal, manteca y queso parmesano. En el grupo de whatsapp familiar se preguntaban por mi paradero y les contesté: me fui porque quiero ser un Pancho Divertido. Doy el primer bocado mientras los retazos de una gran ola me mojan los pies en la orilla y me siento nueva otra vez. ¿Dónde estoy? ¿En las costas de Grecia? ¿España? ¿Miami? ¿Dubai? En absoluto. Estoy en Costa del Tuyú: mi recreo mágico en el que no me llevo sólo alfajores artesanales de recuerdo sino una nueva forma de ver el mar, la espuma, el viento, la arena, el mundo y desintoxicarme de mi vida.

Nos Mirábamos Más

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Nos halla en un momento de té. ¿Tenés momentos así con hebras? Es cerca de la espuma, donde encalló una ballena y quitaron la letra ll del diccionario en el muelle. Llegamos y las amigas griegas, apenas decoloridas, estiraron sus pareos de gemelas y se quedaron dormidas cuando la sombra. ¡Empezó el vivo! COStv nos muestra videos de otro verano, cuando había pulseras y tobillos flúos, y nosotros nos empachábamos con licor y fraile. ¡Qué bellas se veían! Acercá la cámara, reite con esta mueca que más que ironía es tarea apenas a comenzar. Servimos otro té y nos miramos al espejo para comprobar que la pestaña está doblada pero no es por diseño (humano) sino por sueño. Buscá tu nombre en la guía y vas a ver que ya no hay más guía. TelMar es una cooperativa que cobra sus buenos mangos por ofrecer punto a punto en par telefónico pero nada DDN. Usan internet, ahora, nos comentan. El Centro Cultural Intendencia Gonnet tiene cuatro enormes cadenas de durloc y una muestra de tela. Hay estampillas, hay libros a punto de explotar de pasión por la historia y está el fantasma tuyo, ante todo.